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Productividad 2026: Por qué sentirse bien es más rentable que sufrir

En este primer día de 2026, cuando aún seguimos pensando que estamos en el 2025, quise compartirles este aprendizaje tomado del libro de Ali Abdaal.

 

Empecé a leer el libro el último día del 2025 para “setearme” con los novedosos principios de productividad que sugiere. Les invito a conocerlos.


Fuente: imagen generada con Gemini PRO usando el Prompt “Genera una imagen tipo cómic que represente la idea principal del PDF adjunto” (pueden descargar el archivo

).

 

En el ecosistema tecnológico y empresarial actual, a menudo caemos en la trampa de pensar que la productividad es una función lineal del sufrimiento y la autodisciplina férrea.

Sin embargo, un análisis reciente sobre el libro "Feel Good Productivity" del Dr. Ali Abdaal sugiere que nuestro “sistema operativo mental” está mal configurado.

 

Según lo que el autor indica en su libro, la verdadera clave para desbloquear el rendimiento no es la fuerza de voluntad, sino el gozo. Las ideas básicas se muestran esta Infografía:


Al igual que en el desarrollo de software, donde un código limpio y elegante funciona mejor que uno forzado y lleno de parches, la productividad humana depende de estados emocionales positivos.

 

A continuación, se desglosan los 5 pilares fundamentales de esta filosofía, analizando cómo pueden redefinir nuestra forma de trabajar.

 

1. Las emociones positivas como ancho de banda cognitivo: El primer punto crítico del análisis es invertir la causalidad tradicional. Nos han enseñado que el éxito nos hará sentir bien, pero la evidencia sugiere que "sentirse bien conduce al éxito".

 

El texto destaca que las emociones positivas no son simplemente un resultado agradable, sino un recurso estratégico. Cuando nos sentimos bien, nuestra mente se abre, procesamos más información y visualizamos más posibilidades. En términos técnicos, el estrés y la negatividad reducen nuestro ancho de banda mental, limitando nuestra capacidad de resolución de problemas.

 

El análisis propone que priorizar el bienestar desbloquea un nivel de productividad impulsado por la energía y la motivación, en lugar de la presión.

 

Esto se ejemplifica con la experiencia de organizar eventos: cuando el miedo al fracaso se sustituye por el entusiasmo creativo, la ejecución no solo es más efectiva, sino que el resultado final tiene mayor impacto.

 

2. La Curiosidad y el "Growth Mindset": Gamificando el fracaso: El aprendizaje automático (Machine Learning) mejora a través de iteraciones y errores. Los humanos, sin embargo, solemos paralizarnos ante el fallo. El análisis resalta el poder de la curiosidad para liberar dopamina, la hormona que activa los centros de aprendizaje y memoria del cerebro.

 

Un aspecto fascinante mencionado es la redefinición del fracaso mediante la gamificación. Se cita un experimento de Mark Rober (ex ingeniero de la NASA) donde los participantes que recibían un mensaje de "Has perdido 5 puntos" al fallar (enfoque de juego) tuvieron más éxito y persistencia que aquellos que simplemente recibían un mensaje de error genérico.

 

La lección es clara: el miedo al fracaso es un bug en nuestro sistema. Si adoptamos una "mentalidad de crecimiento" (Growth Mindset), transformamos los obstáculos en datos útiles para la siguiente iteración, preguntándonos: "¿Cómo se vería esto si fuera divertido?".

 

3. La Autoeficacia y la Programación Neurolingüística: La autoeficacia, definida como la creencia en nuestra propia capacidad para tener éxito, es un predictor clave del rendimiento. Pero lo más interesante del análisis es cómo el lenguaje que utilizamos actúa como código que programa nuestra percepción de control.

 

El texto hace una distinción crucial entre el lenguaje coercitivo ("tengo que") y el lenguaje de autonomía ("elijo hacer"). è El "tengo que" nos hace sentir impotentes; el "elijo" nos empodera.

 

Para los profesionales de la tecnología y creativos, este cambio semántico es vital para evitar el agotamiento.

 

Además, se enfatiza la importancia de celebrar las "pequeñas victorias". Al igual que una barra de progreso en una instalación de software, reconocer que hemos avanzado (aunque sea un paso pequeño o un aprendizaje sobre qué no funcionó) fomenta la motivación continua y evita que nos quedemos estancados en la percepción de falta de logros.

 

Estos conceptos se pueden pensar como las etapas de un juego de salón del estilo Monopoly:

 

4. Sincronización Social: El efecto "Body Doubling": En una era de trabajo remoto y freelance, la soledad puede ser el mayor enemigo de la productividad. El análisis valida una práctica común en los espacios de coworking: trabajamos mejor en sincronía con otros.

 

Incluso si cada persona está inmersa en una tarea diferente (uno programando, otro escribiendo, otro diseñando), la presencia compartida genera una energía y responsabilidad tácita que mejora el enfoque.

 

El texto menciona sesiones de trabajo estructuradas ("silent writing groups") donde la intención se declara públicamente y luego se trabaja en silencio. Para desarrolladores y emprendedores digitales, replicar esto mediante sesiones virtuales o espacios físicos puede ser la solución a la dispersión mental.

 

5. Debugging de la Procrastinación: No es pereza, es emoción: Quizás el punto más revelador es el diagnóstico de la procrastinación (conocido coloquialmente como “dejar para mañana lo que se puede hacer hoy”).

 

A menudo se confunde con holgazanería, pero el Dr. Abdaal argumenta que es un mecanismo de defensa ante emociones negativas como el miedo, la confusión o la inercia.

 

Se introduce el concepto de "parálisis por incertidumbre": cuando no sabemos cuál es el siguiente paso, el sistema se bloquea. Para solucionar esto, no se necesita más fuerza bruta, sino mejor diseño de sistemas.

 

El análisis cita a James Clear: "No te elevas al nivel de tus metas, caes al nivel de tus sistemas". Una meta sin una estrategia clara es solo un deseo que genera ansiedad. Si existe una desconexión entre quiénes somos y lo que hacemos, surge el "agotamiento por desalineación" (misalignment burnout). La solución radica en identificar la emoción raíz y construir un sistema que alinee nuestros valores con nuestras acciones diarias.

 

La idea básica se entiende mejor con este diagrama:


Conclusión: Sé un Científico de tu Propia Productividad: El análisis de "Feel Good Productivity" nos invita a abandonar la mentalidad industrial de la productividad como una “cadena de montaje de sufrimiento” 😊.

 

La conclusión final es que debemos actuar como "científicos de la productividad": probar herramientas, descartar lo que no sirve y quedarnos con lo que nos energiza.

 

Para el lector del libro, el valor de este enfoque radica en la sostenibilidad. En un mundo tecnológico que cambia a velocidades vertiginosas, la única forma de mantenerse relevante sin “quemarse” es asegurarse de que el proceso de trabajo sea, en sí mismo, una fuente de alegría.

 

No se trata de disciplina ciega; se trata de diseñar un entorno (físico, digital y mental) donde trabajar sea la opción más atractiva y satisfactoria.


Bono Extra vídeo generado con NotebookLM, la IA de Google: "El Juego y la Productividad, la experiencia del Físico Richard Feynman" https://youtu.be/Nhgz0JeCiSo

 

Nota: Este comentario se basa en la reseña y análisis del libro "Feel Good Productivity" de Ali Abdaal, realizada por Musician & Co que se puede leer en: https://musicianandcompany.com/blog/book-review-feel-good-productivity

 

Saludos cordiales.

Profesor Gerardo Cerda Neumann, Editor del Blog.


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