Nepal, Donde el Bloqueo a Facebook Desató la Violencia de la Generación Z y se Eligió una Primera Ministra por Discord
- Gerardo Cerda Neumann

- 20 sept 2025
- 4 Min. de lectura
A comienzos de septiembre de 2025 llegó la noticia de un violento conflicto en Nepal, en los Himalaya. ¿Por qué lo comento, siendo este un Blog de Tecnología? Justamente porque la Internet estuvo tanto en el estallido como en la “resolución” del conflicto. Los invito a conocer la historia.

Nepal fue escenario de intensas manifestaciones que marcaron un profundo cambio en su esquema político y social.
Lo que comenzó como una manifestación pacífica contra la censura de Internet por parte del Gobierno se transformó rápidamente en una violenta insurrección que dejó al país sin gobierno y con el Ejército en las calles.
Las protestas fueron impulsadas, en primer lugar, por una ciudadanía cansada de la corrupción y el nepotismo. Sin embargo, la tecnología actuó como acelerante del conflicto.
El Bloqueo Digital: El Detonante de la Violencia
Lo que provocó la escalada de la violencia fue la prohibición gubernamental de las redes sociales.
En efecto, el jueves 4 de septiembre de 2025, el gobierno del primer ministro K.P. Sharma Oli ordenó el bloqueo de 26 redes sociales, incluyendo Facebook y YouTube.
Esta medida se tomó en medio de una campaña viral en TikTok, conocida como “Nepo Kid”, la cual denunciaba la corrupción de la élite política nepalí. La prohibición fue percibida por la población como un acto de censura directa.
En respuesta a esto, miles de jóvenes, muchos identificados como la "Generación Z", se congregaron pacíficamente en Katmandú el lunes 8 de septiembre para marchar hacia el Parlamento.
La tensión, sin embargo, escaló drásticamente en las barricadas del Parlamento en New Baneshwar.
La policía respondió inicialmente con cañones de agua y gases lacrimógenos, pero la represión se intensificó, y de hecho comenzaron a circular en redes vídeos de jóvenes siendo abatidos por la fuerza pública.
En solo 48 horas, la protesta juvenil se transformó en una insurrección.
El balance inicial de la represión del lunes 8 de septiembre ascendió a 19 muertos y más de 300 heridos. Incluso se reportó que la policía utilizó gases lacrimógenos dentro de un hospital que atendía a las víctimas. Tras esta masacre, la revuelta se volvió irreversible.
Colapso Institucional y Caos Social
La violencia se aumentó drásticamente al día siguiente (martes 9 de septiembre), desafiando el toque de queda, y se centró en los símbolos del Estado y de la clase política.
Entre los objetivos incendiados se encontraban el Parlamento Federal, el complejo administrativo de Singha Durbar, la sede del Congreso Nepalí y las oficinas del principal grupo mediático del país.
También fueron incendiadas las residencias privadas del primer ministro K.P. Sharma Oli y del ministro de Comunicación.
A raíz de todo esto el primer ministro Oli presentó su dimisión y tuvo que ser evacuado por el Ejército, esto cuando la cifra de fallecidos ascendió al menos a 25.
Además, el sistema penitenciario colapsó, y turbas de manifestantes asaltaron cárceles por todo el país, liberando a más de 2.000 presos.
Con el gobierno civil disuelto y el colapso de la autoridad civil, Nepal entró en un vacío de poder sin precedentes, amaneciendo bajo el control “de facto” del Ejército el miércoles 10 de septiembre.
Las fuerzas armadas se posicionaron como los únicos árbitros en el vacío de poder, anunciando la extensión del toque de queda a nivel nacional.
La Tecnología como Coordinadora de la Solución
A pesar de que la prohibición de las redes sociales fue el catalizador de la violencia, la tecnología, impulsada por los grupos organizados de jóvenes, fue clave para coordinar la salida del conflicto y el nombramiento de un nuevo liderazgo.
Tras la dimisión de Oli y el vacío de poder, se inició un proceso de diálogo entre el presidente, diversos cuerpos del Estado y grupos organizados de jóvenes nepalís, como el colectivo Hami Nepal.
Este colectivo juvenil tuvo un papel central en la selección del nuevo gobierno interino. Finalmente, el 12 de septiembre se nombró a Sushila Karki, Jurista de 73 años, como primera ministra interina, la primera mujer en liderar el país.

La candidatura de Karki surgió de un inédito proceso de votación virtual organizado por el movimiento juvenil Hami Nepal. Decenas de miles de jóvenes, tanto dentro como fuera del país, participaron en este mecanismo utilizando la plataforma Discord.
Este experimento de democracia digital ha sido elogiado, aunque también criticado por su falta de garantías legales.
En su investidura, la nueva primera ministra disolvió el Parlamento y anunció elecciones anticipadas para el 5 de marzo de 2026, cumpliendo una de las principales exigencias de los jóvenes movilizados.
La movilización juvenil en Nepal ha sido la más grande, espontánea y despolitizada en al menos dos décadas. En un gesto de responsabilidad cívica, los jóvenes que lideraron las protestas han asumido la tarea de limpiar y reparar los destrozos causados, compartiendo videos en redes sociales de ellos barriendo aceras, retirando escombros y devolviendo objetos saqueados. El uso de las redes sociales para coordinar este movimiento cívico está recibiendo apoyo internacional y podría sentar las bases para futuras movilizaciones juveniles en todo el mundo.
Increíble pero cierto, la defensa del uso de la Tecnología disparó el conflicto a niveles trágicos, pero también ayudó a llegar a una solución, al menos inicial.

Saludos cordiales.
Profesor Gerardo Cerda Neumann, Editor del Blog.




Comentarios