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Empezamos una nueva serie de Perlas Artificiales

Quienes siguen este Blog saben que la IA es un tema muy recurrente desde hace ya varios años. No creo que nadie se sorprenda de esto ya que es un tema emergente y muy disruptivo. Justamente por esta razón hemos decidido crear una serie de vídeos y comentarios dónde podamos reflexionar sobre el desarrollo e implicancias de esta tecnología que lo invade todo. Para compatibilizarlo con la serie de comentarios de libros que se publican en el canal https://www.youtube.com/c/GestiónenTI lo llamamos “Perlas Artificiales de Sabiduría” ya que integra ambos conceptos (al final de este comentario está el acceso al vídeo de presentación de la serie).

Imagen creada con Gemini usando el Prompt: "Usando una estética de ciencia ficción de los años cincuenta crea una imagen que represente esta idea: Empezamos una nueva serie de Perlas Artificiales de Sabiduría".

 

Para comenzar les comparto un comentario del primer libro analizado: “Artificial” de Mariano Sigman y Santiago Bilinkis (si se motivan a comprarlo al final del artículo se incluye un link que permite pedirlo a domicilio).

 

¡Bien venidos a este nuevo viaje!!!

 

“Artificial”: una lectura sobre la nueva inteligencia y lo humano

Terminé hace un tiempo la lectura de Artificial: la nueva inteligencia y el contorno de lo humano, escrito a cuatro manos por Mariano Sigman y Santiago Bilinkis. Es un libro que se lee rápido pero que deja enseñanza, porque no se queda en el asombro tecnológico ni en la alarma catastrofista, sino que usa la inteligencia artificial como excusa para preguntarse qué nos define como especie. Me pareció una obra que vale la pena comentar con ustedes, sobre todo porque los autores tienen la honestidad de escribir desde la duda y no desde la (supuesta) certeza vendedora que abunda en este tema.

A lo largo de más de tres décadas dedicadas a la docencia y a la consultoría en proyectos de tecnología, he visto pasar varias olas de entusiasmo: la de las bases de datos relacionales, la de internet, la del Big Data. En todas se repite un patrón, la promesa se infla, la realidad la corrige y al final queda una herramienta útil despojada del ruido inicial. Lo interesante de este libro es que ayuda a distinguir el ruido de la señal (como dirían nuestros amigos electrónicos). A continuación, comparto los cinco temas que más me llamaron la atención y una reflexión final.

 

1. La IA no nació contra lo humano, sino para salvarlo

El libro abre con Bletchley Park y el trabajo de Alan Turing durante la Segunda Guerra Mundial. Aquel equipo de matemáticos, físicos y mujeres expertas en crucigramas no buscaba crear una máquina pensante, buscaba descifrar los mensajes de la máquina Enigma antes de que fuera demasiado tarde. La máquina Bombe que resultó de ese esfuerzo era apenas un esbozo de cálculo, pero fue la base de todo lo que vino después.

Me quedo con la idea que plantean los autores: la inteligencia artificial se concibió en la urgencia de salvar a la humanidad de su propia capacidad de destrucción. Esa génesis contradice el relato tan repetido que opone la máquina al ser humano. Como formador, valoro este arranque histórico porque devuelve el problema a su escala real, hablamos de una tecnología con setenta años de trayectoria, no de una aparición mágica de los últimos meses.

 

2. Educar una máquina obliga a repensar cómo educamos a las personas

Sigman y Bilinkis dedican una buena cantidad de páginas a explicar cómo se entrena una red neuronal, y lo hacen con una analogía que me resultó luminosa. Existe el camino de AlphaGo, que aprendió estudiando millones de partidas, y existe el camino socrático, aprender preguntando sin que nadie enseñe de forma directa. Esa distinción tiene consecuencias educativas concretas.

Durante la segunda mitad del siglo XX la educación se construyó sobre una asimetría cómoda, el adulto sabía y el niño aprendía, con los bancos mirando al frente. Cuando el objeto de estudio cambia día a día, esa asimetría se rompe. Los autores lo ilustran con una pregunta doméstica que a todos nos toca, antes pedíamos ayuda a nuestros padres y ahora se la pedimos a nuestros hijos en asuntos tecnológicos. Este punto interpela de manera directa a quienes diseñamos programas académicos y capacitaciones corporativas, ya que el currículo tiene que moverse a un ritmo al que las instituciones no están acostumbradas.

 

3. El trabajo cognitivo entra en la zona de impacto

A diferencia de las revoluciones industriales anteriores, que automatizaron sobre todo la fuerza física, esta ola toca de lleno el trabajo intelectual, la programación inicial, el análisis de datos, la redacción, la atención al cliente. El libro recupera una anécdota, posiblemente apócrifa pero muy ilustrativa, entre Henry Ford II y el líder sindical Walter Reuther. Ford preguntó cómo lograría que los robots pagaran la cuota sindical, y Reuther respondió preguntando cómo lograría que los robots compraran los coches.

Ese diálogo encapsula la tensión de fondo, la automatización aumenta la productividad, pero amenaza las bases de un sistema que depende del consumo de las masas. Los autores no ofrecen una respuesta cerrada, y hacen bien, porque nadie puede asegurar que los empleos creados compensen los destruidos ni a qué salarios. Lo que sí queda claro es que la obsolescencia de competencias dejó de ser una amenaza lejana para volverse un asunto de planificación presente.

 

4. La máquina se metió en el terreno de la salud mental y los vínculos

Uno de los capítulos que menos esperaba y más me interesó es el que aborda la relación entre la IA y la psicología. Los autores recuerdan a Eliza, aquel programa de los años sesenta que simulaba una terapia con una regla simplísima, repetir las expresiones del paciente para generar un espejo empático. Su creador, Joseph Weizenbaum, se sorprendió cuando la gente quiso pasar tiempo a solas conversando con el programa.

El tema se vuelve más delicado cuando los autores exploran la posibilidad de emular a personas que ya fallecieron, a partir de su huella digital de fotos, audios y textos. Aquí el libro no cae en el asombro tecnológico y prefiere la pregunta incómoda, qué deseos, prejuicios y convicciones sobre la muerte y la memoria se ponen en juego cuando imaginamos recrear la voz de un ser querido. Es un terreno donde la ingeniería se cruza con la ética y con la intimidad, y donde conviene avanzar con prudencia.

 

5. Los dilemas éticos ya no son de laboratorio

El clásico problema del tranvía, ese ejercicio filosófico sobre a quién sacrificar, dejó de ser una abstracción de aula cuando un vehículo autónomo debe decidir en milésimas de segundo. El libro cita un estudio del Media Lab del MIT donde el 76 por ciento de los entrevistados opinó que los coches deberían comportarse de forma altruista y salvar la mayor cantidad de vidas. Suena razonable, hasta que uno cae en la cuenta de que eso implica aceptar la posibilidad de ser sacrificado por un algoritmo.

Y ahí aparece la pregunta operativa que me interesa como ingeniero, cómo evitamos que esos algoritmos sean manipulados por sus propios dueños para privilegiar la vida del conductor. La ética deja de ser un debate de sobremesa y se convierte en un requisito de diseño, en una decisión de arquitectura que alguien tiene que auditar y hacer responsable.

 

Conclusión

Artificial tiene la virtud de no vender ni una utopía ni un apocalipsis. Sigman y Bilinkis usan la inteligencia artificial como un espejo, y lo que se refleja no es la máquina sino nosotros, con nuestras formas de aprender, de trabajar, de acompañar a quienes sufren y de decidir sobre la vida y la muerte. Ese giro me parece el mayor aporte del libro para el lector de nuestra comunidad.

Mi recomendación para quienes trabajan en tecnología es leerlo con lápiz en mano y con la disposición a incomodarse. No busquen recetas ni respuestas cerradas, porque el valor está en las preguntas que quedan resonando. En mi experiencia formando profesionales, quien aprende a hacerse las preguntas correctas suele adaptarse mejor que quien memoriza respuestas que envejecen rápido. Y este libro es, ante todo, una buena escuela de preguntas.

 

¿Qué les parece? Si alguno ya lo leyó, me gustaría conocer su mirada en los comentarios.














Saludos cordiales

Profesor Gerardo Cerda Neumann

Editor del Blog de la Comunidad

 

Bibliografía consultable

Sigman, M. y Bilinkis, S. (2025). Artificial. La nueva inteligencia y el contorno de lo humano. Editorial Debate. Ficha y reseña disponible en: penguinlibros.com – Artificial

Sigman, M. (2023). El poder de las palabras (obra previa sobre la conversación, citada en el prólogo). Reseña disponible en: El País – entrevista a Mariano Sigman

Nota: verifique los enlaces antes de publicar, ya que las URL de las editoriales suelen actualizarse.

 

PD: links de interés.

La lista completa de “Perlas de Sabiduría” la encuentran aquí: https://youtube.com/playlist?list=PL7Pu6zXV4tEfjZAcNc0T6v0hVaVuL3vPM&si=4eJ1IOwWP3OLI8bJ 

 

El primer vídeo de la serie lo pueden disfrutar aquí: https://youtu.be/HPgg-YxEf6k 

 

El libro “Artificial” de Mariano Sigman y Santiago Bilinkis lo pueden adquirir aquí: https://www.buscalibre.cl/libro-artificial/9788419642677/p/55586382?afiliado=fae588276cd699962eeb

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